Inicio - Destacados - Un último adiós doloroso

Un último adiós doloroso

Los que fueron sus compañeritos de clases, jugaron y compartieron con el niño Walter llevaban flores blancas y la franelita del Colegio Cristo Rey-con un listón negro en la manga- para despedirlo en el campo santo donde reposaran sus restos.  Allí también fue llevado el cuerpo de su tía Soledad Meléndez, y sobre su ataúd la lloraban sin cesar consumidas de dolor su madre y una de sus hermanas.

El entierro se dio a las 3:00 pm. en el Cementerio Jardin ubicado en Las Palmitas. Una hora antes, comenzaron a llegar uno a uno carros de conocidos, a lo que le siguieron los féretros de ambos.

Maribel Márquez, en silla de ruedas y con el brazo izquierdo inmovilizado, acompañó a su pequeño hasta el cementerio, invadida de pesar y perturbada pues la pérdida es irreparable.  Mientras esperaba  la urna blanca, que guardaba el cuerpecito, se le acercaron cientos de personas a manifestarle su pesar.

Del carro fúnebre bajaron a Soledad, y un entierro siguió al otro.

Al pequeño Walter además de sus familiares, sus amigos del Colegio, también los acompañaron los que fueron sus docentes, y lo vieron crecer. Lo recordamos como un niño alegre, educado, y travieso, como todo niño, dijeron entre las ganas para poder contenerse.

“Sole” así le decían por cariño, era Técnico Superior en Contaduría y tenía su negocio en un centro comercial de la ciudad.

Lea también: Un niño y su tía mueren en choque en Turturia

Aleidys López.

Foto. José Pérez

Informacion admin

Compruebe también

Venezuela debutó con triunfo en los clasificatorios a la Americup

Fuente: Prensa FIBA La Vinotinto de las alturas volvió a demostrar su garra y, viniendo …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *