Inicio - Local - Emprendedores - Sara Romero: Me quedo en mi país y en mi pueblo

Sara Romero: Me quedo en mi país y en mi pueblo

Texto y Foto: Mario Sosa

Comenzar desde los 13 años a trabajar y ver como echándole ganas y con mucha perseverancia puedes surgir, al final dio sus frutos. Es el caso de Sara Romero, una mujer emprendedora que siempre tuvo como norte ir mejorando su calidad de vida y la de su familia en el sector La Curva de Palmarito, parroquia Montaña Verde.

Como cajera, cocinera y atención al cliente fueron sus primeros empleos para así ganar la experiencia necesaria, y hoy en día aplicarlos en su negocio que junto a su esposo y su familia trabajan a diario para vender de todo un poco en su establecimiento ubicado en la carretera Lara-Zulia.

Sara Romero una joven llena de energía, carisma y mucha personalidad, comenta con mucho orgullo que su negocio comenzó vendiendo arepas rellenas de carne mechada, en la parte de afuera de lo que ahora es el local. “Nos sentábamos en una piedra con una cava para poder venderlas”, recuerda.

Con las primeras ganancias que se fueron obteniendo lograron comprar una mesa, para después comprar tablas y poco a poco ir colocando el techo; y así hasta llegar a armar como un ranchito que, con el pasar del tiempo, ha recibido varias remodelaciones. Hoy día  tiene un buen local con todas las condiciones y comodidades para atender a todos los clientes que llegan del mismo pueblo, así como a los turistas.

La evolución ha sido constante a pesar de la zona en la que se encuentra, donde hoy cuentan con punto de venta, ya que en el sector se presentó la problemática de las comunicaciones que le dificultaba tener una buena cobertura y así facilitarle la compra al cliente debido la situación irregular de conseguir efectivo. 

Una de las cosas que la hace sentir orgullosa es poder también contar con otros establecimientos vecinos porque eso la ayuda a reafirmarse como emprendedora y como comerciante. Antes a la gente le daba pena decir que eran del “Sector la Curva”, ahora esa zona tiene caché y valor, al punto ya que hay varios locales donde venden de todo y se equipara, guardando las distancias, con la Av. 20 de Barquisimeto. 

Ante la situación económica que vive el país, Sara resalta: “Aquí buscamos la manera de seguir adelante, vendiendo de todo: queso, detergentes, bambinos, dulces de lechosa; el comienzo siempre fue difícil, esto es como criar a un niño y ya el negocio tiene 10 años pero todavía nos falta mucho por hacer”, explica. Agrega: “Todavía el negocio da frutos y, como dicen por ahí, da para vivir”. Pueden conseguir queso del bueno, de res y elaborados por los productores de la zona; los tradicionales conservas de leche, guayaba, plátano y los panes dulces que los realiza un panadero de Palmarito.

“En una oportunidad tras la vaguada del año 2010, específicamente  el 11 de noviembre, el río se llevó todo y fue una gran pérdida en ropa, animales, sacos de comida almacenada y tuvimos que salir de nuestras casas y estar aquí en el negocio”, rememora.

En la amena conversación con Sara fue inevitable preguntarle si ha considerado irse del país. Luego de titubear, dijo: “No. Yo me quedo en mi país, en mi pueblo, aquí sigo trabajando y, si le estaba echando pierna, entonces le aplicamos mil por ciento más”.

Asegura que todos los días sale motivada a pesar de la crisis que vive el país, pero con la ayuda de Dios y de su familia su negocio está para servir a todo el que llega a La Curva de Palmarito, se va enamorada de este pueblito por la gentileza de su gente.

Informacion webdiarioelcaroreno

Compruebe también

Urbanización Jacinto Lara es abrigada por el hampa

Yóselin Álvarez Foto: Mario Sosa Luego de la tragedia ocurrida en el Estado Vargas a …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *