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A Viva Voz

05/12/2019

La oposición es, ya sin lugar a duda, unos “niños de pecho” en comparación con las tramoyas que montan sus adversarios en materia de conspiración política. Un ejemplo es el “inofensivo” suceso del 30 de abril en el puente Altamira, cuando un aparente “quiebre” institucional hizo creer que Maduro no pasaría de ese día; transcurridas apenas horas, la componenda funcionó a la inversa y dio pie para que el régimen y su blindaje institucional desenmascararan el complot y procedieran a detener a los implicados. En cambio los diseñados por el G-2 cubanos, funcionan con contundencia. El más reciente, el urdido contra Guaidó desde el mero centro de la Asamblea Nacional, donde cual caballo de Troya testaferros amigos del régimen fueron “comprando” voluntades con el propósito de ocasionar un quiebre interno de cara al próximo 5 de enero, día pautado para elegir la nueva directiva del Poder Legislativo. Aun cuando la tramoya quedó develada, los daños colaterales y el fin que se persigue, siguen intactos. Y… ¿Cuál es ese fin? Bien peligroso por cierto para quienes aspiramos un cambio de rumbo. El plan es evitar la mayoría simple de 84 diputados, sin los cuales no habría manera de designar la nueva directiva. Una Asamblea Nacional sin rumbo, obligaría a su cierre y al llamado de nuevas elecciones legislativas que sin más tiempo sería organizada por el actual CNE y con los mismos magistrados de la Sala Electoral del TSJ. Imagínense entonces lo que sucedería y quiénes resultarían electos en esos comicios que eventualmente se montarían a mediados de marzo. Los toques del “maquillaje” democrático los darían los minipartidos “opositores”, a uno de cuyos “diputados” ya le “tumbaron” un maletín contentivo de 20 mil euros en efectivo. A nivel internacional, el régimen y sus compinches tendrían los argumentos perfectos para “lavarse” el rostro: una oposición en estampida denunciada por casos de corrupción, que no se ponen de acuerdo ni en los más elemental: combatir al mismo adversario. La maniobra sigue su curso cuando apenas falta un mes para el 5 de enero, en tanto los opositores hacen un último esfuerzo para salirle al paso a este agrio momento que amenaza sus existencias y la posibilidad cierta de un gobierno de transición. En manos de Edgar Zambrano, Stalin González, Marialbert Barrios y José Luis Cartaya descansan la responsabilidad de abortar todo este ardid, a la vez de unificar todas las voluntades de cara a la elección de la nueva directiva prevista para el 5 de enero; de lo contrario, todo estará perdido. Una vez más fue la prensa libre e independiente le que jugó un rol protagónico y logró frustrar esta maniobra roja-rojita, tal y como lo reconoció el mismo Guaidó. De allí que la famoso expresión “sin prensa libre no hay democracia”, esté hoy día más vigente que nunca.

PREGONADAS

La Almirante estuvo de gira ayer en Carora. Visitó la escuela Andrés Bello donde le dio un vistazo al techo con el que sustituyeron el de asbesto. Consultada por los periodistas sobre el agua, se jactó en decir que cuando llegó no había. ¡Falso! Siempre hemos tenido mucha agua en los dos embalses que le suministran a Carora, lo que siempre ha sido bien remaluco es su suministro y mantenimiento, y este mal gobierno no escapa de ello. Es tan remalo y frágil el suministro, que aquí cualquiera detona un trikitraki, se cae el sistema eléctrico y pasamos tres semanas sin agua. Así de deficientes son todos los servicios públicos desde que llegó esta involución. 

Por cierto, que la Almiranta debe tener una bien formada idea de lo que piensan los caroreños de su pésimo gobierno. Lo decimo por lo ocurrido en el centro comercial Don Cherra, donde tenía previsto llegar para visitar el Saime. Pues bien, como los comerciantes y vecinos tenían un parrandón en honor a Santa Bárbara, la Mandataria al ver la situación prefirió pirarse y dar por visto el centro de identificación, dicen que por temor a una pita que en su imaginario dedujo iba a recibir.

“¡Donde repugno me quedo!”, parece haber dicho Caturo ante las insistentes solicitudes de renuncias de sus correligionarios frentistas. Ocurrió en la casa de Don Isaías donde ahora se realizan las reuniones cuando los adecos quieren. Un impetuoso Hendrick Medina, casi a gritos, le pidió la renuncia a Caturo por su pasividad como coordinador del FAVL-Torres. Lo secundó Jesús Gil, y aún así Caturo ni se perturbó. Dicen que sigue soñando con una candidatura de consenso a su favor, ¡si, Luis!… Por cierto, ahora los frentistas crearon un grupo de whatssap que solo integran 16 exquisitos, intentando evitar que este imprudente servidor se entere de lo que nada hacen. Pues bien, ni guardar celosamente lo que discuten saben hacer. 

EVITANDO UN HUECO: Motorizado herido al impactar con camión

Moto taxistas agradecen la dotación de lubricantes y cauchos