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La salida de Directv deja sin opciones a 10 millones de personas

Cortesía: El Nacional

Es difícil que en casa de Maggloriz Gutiérrez, en Carapita, falle la señal de Directv, servicio que contrató hace cinco años. La mañana del martes pensó que tenía un problema técnico. Al rato, un familiar la llamó: tampoco tenía señal. Apenas estaban comenzando a desayunar cuando algunos canales reportaban el error 721, que significa que el decodificador no puede comunicarse con la antena de la operadora y la señal presenta interferencias.

Mientras esto pasaba, un trabajador de la compañía que prefirió no identificarse veía un nuevo saldo en su cuenta bancaria. No era quincena, no entendía el motivo del pago nómina. Se lo reportó a su superior y pensaron que era un error del banco. Menos de media hora después todo se aclararía.

AT&T, compañía estadounidense dueña del proveedor de televisión satelital Directv desde 2015, anunció este martes el cese de operaciones en Venezuela. «Las sanciones del gobierno de Estados Unidos han prohibido la transmisión de los canales Globovisión y PDVSA, ambos requeridos bajo la licencia para ofrecer el servicio de televisión paga en Venezuela», decía el texto.

«Ante la imposibilidad para la unidad de Directv de AT&T de cumplir con los requisitos legales de ambos países, AT&T se vio obligada a cerrar sus operaciones de televisión paga en Venezuela, una decisión que tomó el equipo de liderazgo de la compañía en Estados Unidos sin ninguna participación o conocimiento previo de Directv Venezuela».

La situación no era sencilla para Directv Venezuela: debía retirar de su grilla de programación a Globovisión, propiedad de Raúl Gorrín, sancionado por el gobierno de Estados Unidos el 8 de enero de 2019 por supuesta su vinculación con una trama de sobornos y blanqueo de dólares. Y Pdvsa TV, que pertenece a la estatal petrolera, también sancionada por la administración de Donald Trump. Pero la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión exige que para poder operar, la compañía debía tener en su programación a ambos canales nacionales.

El martes 600 trabajadores en todo el país se quedaron sin empleo en medio de la grave crisis económica que se ha profundizado por la pandemia del coronavirus, cuyas medidas de aislamiento social dejaron confinadas a miles de personas en un país donde el teletrabajo no es accesible para todos.

El equipo de Directv Venezuela replicó el comunicado en español de AT&T y agregaba: «Para los clientes que tengan saldo no utilizado, favor seguir nuestras cuentas de Facebook, Instagram y Twitter para recibir información próximamente sobre reembolsos. Gracias».

Directv prestaba servicio de televisión satelital, lo que facilitaba el acceso a zonas populares, donde vive Gutiérrez, y a otras más recónditas del país desde hace 23 años. «Yo solía ver más que todo los canales de series y películas, los 200 y los 500, como TNT, por la noche y a veces en la tarde, porque a esa hora, por lo general, el control lo tomaban mis hijos. Tengo un varón de 4 anos que veía Discovery Kids. Pero imagínate ahora sin televisión. Si no tienes Directv ¿entonces qué?», dice.

La salida de Directv deja a 50% del mercado venezolano sin servicio de televisión por suscripción, explica William Peña, periodista especializado en telecomunicaciones y tecnología. «Según data proporcionada por la compañía, a la fecha de hoy, son 2.200.000 clientes, que son hogares y serían entre 6 y 10 millones de personas que se quedaron en el aire», explica.

El resto del mercado se lo reparten Intercable (600.000 hogares), Cantv (400.000), Supercable (110.000) y Net Uno (50.000). «El mayor impacto de los servicios de Directv será en la población que menos posibilidades tiene, sobre todo en zonas populares, en barriadas como Petare. No había televisión para ellos porque es muy difícil lanzar el cable de conexión directa al hogar. La solución fue la televisión satelital. Ahora deben buscar otro operador y el único que queda es Inter, pero no tiene la capacidad para sumarlos a todos si no tiene inversión», indica Peña.

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