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A Viva Voz

PREGONADAS:

A Maduro, en medio de la desesperación, nada le importa la escalada brutal que está dando el virus chino últimamente en el país. Lo de él es salir del paquete electoral este mismo año y, con ello, de la AN legítima reconocida por casi 60 países, incluyendo EE.UU. Piensan los jerarcas del régimen, una posición que comparten con sus aliados de la mesita y los diputados alacranes, que luego del 6-D, y una vez Trump pierda las presidenciales en noviembre, ese apoyo internacional a Guaidó caerá por obra y gracia de la legitimidad que adquiriría tras la nueva farsa electoral decembrina. No obstante, el portal BBC trae una sustanciosa entrevista a Juan González, exasesor de Joe Biden cuando fue vicepresidente, y actual candidato demócrata que, por ahora, encabeza las encuestas comiciales norteamericanas. González da a entender que Biden no será genuflexo con Maduro, al soltar una que otra perla como esta: “Yo estuve allí cuando se encontraron (Maduro y Biden en Brasil). Maduro quiso buscar un diálogo de alto nivel con la Casa Blanca. Biden le respondió: ‘Si quiere un diálogo, suelte a los presos políticos, participe en un diálogo real y deberá tomar decisiones difíciles para prever un colapso económico del país. Hasta entonces no tiene que hablar con nosotros, sino con su propio pueblo’”. Recordó que cuando salieron las primeras sanciones, fue Biden quien incluyó herramientas para que el Departamento de Justicia fuera tras individuos corruptos y culpables de violaciones de derechos humanos. Más adelante, en la misma entrevista, reconoce la destreza diplomática de Juan Guaidó, “que ha sido el campeón del bipartidismo (juega por igual con republicanos y demócratas) de la política de EE.UU hacia Venezuela” (¿se acuerdan de los aplausos a Guaidó en el senado de EE.UU?). Sin duda que esta entrevista les debe caer como piedra en estómago hambriento a colaboracionistas y alacranes, que juegan a ser enchufes si Maduro logra alcanzar la legitimidad que le quite de encima las sanciones.

Sin embargo, en lugar de significar un aliciente para el régimen, las parlamentarias del 6-D se están convirtiendo en un saco de confrontaciones entre quienes hacen vida dentro del régimen, incluyendo mesita y alacranes. La conflictividad radica en la falta de recursos para comprar las máquinas electorales en medio de una pandemia que reclama respiradores artificiales, lo que ha creado dos aceras enfrentadas del mismo bando: los que quieren elecciones este año y los que proponen se suspendan hasta finales de marzo de 2021. Lo que agrava la posición de los pro elecciones en diciembre, es que nadie en el tumultuoso escenario antimadurista mundial, quiere vender a crédito, mucho menos exponerse a sanciones, y el único que podría pagar en efectivo u oro, Alex Saab, está preso. Sin más remedio, las posibilidades de que las parlamentarias se realicen en el primer trimestre del próximo año, cobra fuerza.

Por igual, como balde de agua helada, debe caerle a los cuadros medios de los partidos de la mesita y alacranes, la eventual suspensión de los comicios del 6-D. Sé de algunos, por no decir todos, que esperan con ansias el inicio de la campaña para hacerse de un dinerito para así comprar los “estrenos” en estas navidades azotada por la pandemia. Sacar cuentas adelantadas es de mal augurio, por eso recomendamos sensatez.

-Prudencio Sonoro

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