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Lo que el agua se llevó

Texto: Yóselin Álvarez
Foto: Cortesía

Hornos caídos, patios inundados, trabajos llenos de barro fue lo que dejó la crecida de las quebradas cercanas al caserío Aleman.

Largas noches de lluvia en las cabeceras de estas generó que el nivel del agua aumentara y se llevara lo que tenía a su paso.

Hoy, un día después de que el nivel del agua bajara, se puede notar como la tierra donde se fabrica la alfarería rústica está en ruinas. En medio de la situación país y además la pandemia, los habitantes de Alemán expresan que las consecuencias de las últimas precipitaciones acaecidas en Torres han sido catastróficas para quienes viven de este trabajo arduo.

“Recuperar los lugares donde se trabaja en esta situación no es tarea fácil, se han dañado una cantidad importante de patios y hornos para la cocción de material”, dijo un habitante de la zona.

Manifestaron que temen que las precipitaciones continúen, pues hasta ahora no se han presentado autoridades locales para tratar de solventar la situación.

Quienes han perdido sus lugares de trabajo, indicaron que las pérdidas materiales son incontables. Por ello piden al gobierno local de respuesta pronta a su petición.

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