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PREGONADAS

19/11/2020

Si algo hay que reconocerle al gobernador mampuesto, son las veces que ha visitado el municipio Torres en tan sólo un mes. Además de Carora, ha estado en Atarigua, Arenales y Sicares, lugares en los cuales no se ha visto aún el fruto de estás visitas. El pasado sábado estuvo en Calicanto, donde le montaron una «obra de teatro» al mandante. De otra manera no se explica que una comunidad tan sedienta, y además víctima como todos de los avatares de los apagones, no hayan abierto la boca para pedir, limitándose exclusivamente a aplaudir al visitante.
Quien si puso la cómica en este show, cuándo no, fue el inefable Édgar Carrasco. En medio de la «obra de teatro» se fue la luz, ante lo cual sudoroso y nervioso, el Carrasco se movió, hizo más señas que un mono en zoológico pidiendo comida, tras lo cual, gracias a sus mímicas exigencias, retornó la luz

Y mientras Carrasco se jalaba de los pelos e imploraba por el retorno de la luz, Ramón Suárez extaciado se frotaba las manos de satisfacción, ante la cómica de Carrasco, nada más y nada menos, que frente al sucesor de la Almirante. Quienes percibieron este detalle sacaron sus conjeturas. Resulta que Suárez tiene tiempo serruchándole el cargo de burgomaestre a Carrasco, utilizando para ello su curul de diputado regional. No hay sitio o reunión donde no restiegue lo ineficiente, inútil e inconveniente para el proceso, la permanencia de Carrasco en la Alcaldía de Torres.

Pero si por estás circunstancias se podría pensar que la oposición está para celebrar, pues les sugiero que se bajen de esa nube porque la realidad es otra. La escasa participación ciudadana en la marcha del pasado sábado promovida por el FAVL-Torres, y encabezada por los diputados larenses, dejó cierto sabor a derrota sobre el eventual éxito de la consulta popular. Caturo y compañía deben ponerse los patines. Tan efectivo como los casa por casa, deben ser las visitas donde los caroreños se juegan la vida diariamente buscando el sustento diario; valga decir, la plaza Chío y sus alrededores, El Néctar, la Bolívar, las colas de los bancos,el gas, etc.

Lo del alacrán Lamasacre no tiene perdón de Dios. Productos de la alta tración cometida, ahora disfruta de tremenda camioneta «0 km» que pudo importa pese al «bloqueo», pagó sus deudas en el garito cerca de la sede de la policía de Lara y se apartó del modesto negocio que regenta en la Carabobo. Pero como él bien sabe que el futuro de los alacranes es efímero, prefiere guardar los euros que el régimen le dió para ese «reality show» del 6-D y no compartir con nadie más lo que quede de esa campaña. Es por esa razón, la avaricia, que a esos seguidores que con el estómago vacío lo acompañaron en su última visita a Carora, sólo les brindó un modesto perro caliente en la plaza Corpahuaico.

Está gráfica, que seguramente Lamasacre no envió a sus «financistas» para asegurar más mascada, muestra a sus patéticos seguidores que se conformaron con un perro caliente.

Vías obstruidas

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