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Al venezolano le sale más caro pagar en bolívares que en dólares

AME2555. CARACAS (VENEZUELA), 20/10/2020.- Un hombre observa dentro de una vitrina de la que cuelgan carteles con precios de alimentos el 15 de octubre de 2020, en Caracas (Venezuela). Hay que pararse y releer para poder imaginar la dimensión de algunas cifras: en Venezuela, la inflación de los alimentos durante la cuarentena alcanzó el 671,8 %. La traducción a las calles es pobreza y desnutrición, un drama cotidiano que marca y atenaza más que nunca a los ciudadanos. Ir al mercado es sinónimo de llevarse una sorpresa. Si un ciudadano va dos veces en la misma semana, los productos de la cesta básica tendrán precios distintos. EFE/ Miguel Gutiérrez

Cortesía: Talcualdigital.com

Los comerciantes que aplican este diferencial en sus precios explican que los productos en bolívares son más caros para no correr el riesgo de que el dinero se les devalúe y no puedan reponer mercancía ni ganarse un porcentaje.

En la página del Banco Central el dólar estaba en Bs. 1,8 millones y en Monitor Dólar (paralelo) en Bs. 1,9 millones, pero el martes 23 de febrero en la mayoría de los negocios formales e informales del oeste de Caracas el dólar lo tenían en Bs. 2 millones. Otros incluso más arriba.

Se trata de una nueva estrategia que han implementado los comercios de fijar una tercera tasa, por encima de la oficial y de la paralela, para no correr el riesgo de que se les devalúen los bolívares que recibieron si el dólar vuelve a aumentar en la tarde o al día siguiente y no puedan reponer la mercancía que vendieron, la cual se las cobran en divisas o al tipo de cambio del momento. Esto hace que, al final, salga más costoso pagar en bolívares que en divisas.

El huevo, por ejemplo, salía más caro en bolívares que en dólares la tarde del 23 de febrero en un establecimiento en Gato Negro. El medio cartón costaba un dólar o dos millones de bolívares. Sin embargo, al dólar en el mercado oficial le faltaban Bs. 170.328 para llegar a esa tasa y al paralelo casi Bs. 70.000.

«Así es como nos preparamos para la actualización del dólar al día siguiente», dijo uno de los trabajadores. La otra vendedora señaló que a ellos también les cobran más caros en bolívares cuando van a comprar la caja de 12 cartones de huevos, pues se los venden en 24 dólares si van a pagar en efectivo o en 26 dólares al cambio si pagan en bolívares. «Te ponen el dólar por encima del que está en la página y cuando vas a ver estás pagando 26 dólares». Por otro lado, indicó que también ponen «el medio cartón a un dólar para conseguir el billete y poder dar cambio a otros clientes».

«Al final sale más costoso pagar en bolívares, pero ya la gente se acostumbró, se mentalizó de que eso es normal», agregó su compañero.

Por su parte, Ana Chacón, ama de casa y habitante de la parroquia Santa Teresa, en Caracas, prefiere pagar en dólares, los cuales siempre está «cazando». «Así me ahorro un dinerito que tendría que gastar de más si pagara en bolívares, siento que pierdo más dinero así, sin contar lo problemático que significa conseguir de nuevo bolívares. En la panadería que queda por mi casa un camaleón tiene un monto en bolívares pero si lo pagas con un billete de un dólar te dan además una acemita grande».

Antes de que creciera el uso de divisas en Venezuela por la prolongación de la hiperinflación, lo cual empezó a suceder a principios de 2019 con los apagones de marzo, los bienes más valiosos eran los bolívares en efectivo. En distintos locales y en puestos de buhoneros se podían adquirir productos de primera necesidad más baratos si se pagaban con papel moneda que con tarjeta de débito. Era una manera de incentivar a la gente a pagar en efectivo y así captar los escasos billetes. Algunos consumidores hacían largas colas por varios días en las agencias bancarias para ir reuniendo el dinero suficiente y comprar alimentos a precios más económicos.

«Un tipo de cambio por encima de lo que está en la página sirve como un mecanismo implícito para captar una u otra moneda», afirma el economista Luis Arturo Bárcenas, miembro de la consultora Ecoanalítica. «Por otro lado, si el comercio sigue teniendo gastos que solo puede hacer en bolívares y no los tiene, como bonificaciones incluso aquellas que estén indexadas al dólar, juegan con el diferencial cambiario, incluso tienen uno propio, precisamente para capturar la moneda local».

Bárcenas explica que el diferencial de precios en divisas y en bolívares es una de las consecuencias de que no se termine de adoptar una única moneda como medio de intercambio. «Al final son estrategias que asumen empresas y comercios para mantenerse operativos pero que, al mismo tiempo, generan costos a las personas de a pie, pues si solo tienen bolívares terminan pagando más caro. Eso seguramente está ocurriendo con una frecuencia mayor en los estratos más bajos, que pueden recibir hasta 20 dólares a la semana».

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