Crisis universitaria y fuga de profesores

La crisis universitaria está afectando de forma grave a Venezuela.

Por sus bajos sueldos, la falta de seguridad social y la pésima calidad de los servicios públicos.

Crisis universitaria en Venezuela: causas y consecuencias

La Universidad tiene un alto déficit de insumos de bioseguridad, que sumado a la hiperinflación nacional y las políticas gubernamentales de dudosa legitimidad, han provocado que los docentes universitarios abandonen sus funciones.

Causas del malestar entre los docentes universitarios

Los altos precios en Venezuela para hacer el mercado, una hiperinflación difícil de soportar, causan malestar en toda la población.

Y eso es lo que lleva a que los profesores universitarios necesiten otros trabajos para obtener un ingreso extra. Solo así pueden optar a productos básicos al hacer su compra diaria.

Según un estudio del Observatorio de Universidades, casi el 70% de los profesionales de la educación habían pensado en dejar su trabajo durante la pandemia para dedicarse a otras actividades que les permita ganar más dinero.

También se indica en dicho estudio que más del 60% de los estudiantes habían pensado en desertar de sus estudios para buscar un trabajo.

En Lara, las universidades como la UCLA han sufrido alrededor del 35% de abandono por parte de los docentes.

Este abandono se nota mucho más en carreras como medicina veterinaria, ingenierías y las del campo de ciencias de la salud. Y eso pese a que se tratan de las carreras de mayor demanda entre el alumnado.

En la UNEXPO la situación es mucho peor. Más de la mitad de profesores ha desertado, y no es una cifra derivada de la casualidad sino por la grave inseguridad.

Y es así porque el robo de equipos de valor ha dejado a los estudiantes sin la posibilidad de realizar sus prácticas.

Crisis universitaria Venezuela 24 de septiembre de 2021

Bajos sueldos, nula seguridad social, inseguridad…

Según declaran los profesores, la crisis tiene sobre todo dos importantes causas, los bajos sueldos y la nula garantía de seguridad social.

A ojos de un extranjero, donde un profesor universitario puede cobrar alrededor de 2000 USD al mes fácilmente, resulta difícil de entender la situación en Venezuela, donde un docente titular con doctorado gana un aproximado de 11 dólares mensuales.

Además han ido perdiendo sus beneficios médicos que el Estado debería garantizar. Algo que, una vez más, a cualquier profesor del extranjero resulta complicado dar una explicación lógica. Y resulta fácil, por contra, entender el malestar del profesorado.

Desempeñar otro trabajo, no relacionado con su área de conocimiento, vivir de remesas enviadas por sus familiares, o irse del país, son las opciones para los docentes.

De esta forma quedará arruinada la educación de los futuros profesionales de la región de Lara y de toda Venezuela, y se verán afectados cruelmente los avances en materia de investigación.

Clases a distancia en cuarentena, de solución a nuevo fracaso

Con motivo de la cuarentena del COVID-19, las clases a distancia podían parecer una solución a algunos de estos problemas.

No obstante, esta posible solución ha dejado al descubierto la grave situación en la que viven a diario los venezolanos.

Según la OBU, el 60% de los docentes y alrededor el 50% de los estudiantes no tienen servicio de energía eléctrica continuo. Algo que, como es natural, impide asistir a clases online de una forma seria y suficiente.

Y la calidad de vida en otros aspectos tampoco resulta esperanzadora. El 66% de la gente no tiene servicio de agua de forma continuada y el 13% usa leña para cocinar.

Esperemos que los 7 nuevos Ministros nombrados por Maduro aporten una salida a alguno de estos problemas, que son los que de verdad preocupan al pueblo.

En general hay un déficit nutricional por la crisis nacional: un 33% de los profesores come menos de tres veces al día, y casi la mitad consume solo carbohidratos y deja a un lado proteínas y lácteos por su alto precio.

Los profesores rechazan el regreso a clases que anunció Maduro

El presidente Nicolás Maduro dijo que el año escolar 2020-2021 iniciará en octubre del presente año. Pero los docentes de la educación universitaria se niegan a impartir clases y exigieron unas condiciones mínimas para volver a las aulas de forma presencial.

Condiciones del profesorado para volver a impartir clases presenciales

La condición fundamental que exigen y a la que más importancia le dan, es la vacunación de docentes, estudiantes, y del personal obrero y administrativo.

Se sienten gravemente discriminados, ya que no han sido incluidos dentro de la población priorizada en las jornadas de vacunación.

Además, la falta de agua potable y las malas condiciones de bioseguridad agravan su situación sanitaria.

La OBU detalló que el 90% de profesores y el 95% de alumnos a nivel nacional no había sido vacunado, ni siquiera con la primera dosis.

Y no solo eso: casi el 80% de los profesores no se había realizado ni tan siquiera una PCR o prueba de triaje.

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