Delincuencia en Carora: análisis y opinión

Las gentes de Carora siguen conmocionadas por los numerosos sucesos con resultado de muerte o de similar gravedad. El último ejemplo es la muerte de José Antonio Peralta Verde, alias “Chichito”, de la que hace poco informábamos.

Delincuencia en Carora, ¿aumenta o disminuye?

Las fuentes varían según hablemos, ya que las oficiales dirán que la delincuencia baja. No importa cuando ni dónde leas esto, en todos los países ocurre igual, parece que decir “el país va bien” ya nos hace sentir felices.

Pero el pueblo no funciona así, y es como insultar a su inteligencia si le niegas la realidad. Ni podrá confiar en un líder o un mandatario político que opina que todo va fantásticamente, si no es cierto, porque sin admitir los problemas no parece fácil que vayan a buscarles solución.

¿Quién va a solucionar un problema que no existe? Si todo va bien, nada hay que mejorar. Y la realidad es otra: hace falta hacer un análisis acertado para aplicar mejores soluciones a los problemas analizados. Negarlos, es impedir su remedio.

Causas de la delincuencia: pobreza y emergencia humanitaria

Lo cierto es que Venezuela vive en permanente crisis. La hiperinflación o subida exagerada de los precios que afecta a todos, especialmente a los más necesitados.

El encarecimiento del precio de los combustibles, que ha llevado a poblaciones agrícolas a volver a épocas del lejano pasado aplicando a sus transacciones la economía del trueque o intercambio.

Y todo ello, afecta de forma directa a la seguridad ciudadana. Algo que ha fomentado la creación de bandas armadas y policías (o pseudopolicías) no estatales. Si el Estado no garantiza la seguridad, el pueblo se toma la justicia por su mano. Algo que puede ser más o menos criticado, pero su remedio requiere una mejor seguridad aplicada por los poderes del Estado.

Delincuencia en Carora analisis y opinion 24 de septiembre de 2021

Carlos Meléndez Pereira es coordinador del “O.V.V. Lara” (Observatorio Venezolano de Violencia de Lara). Su análisis suele basarse en la realidad del pueblo venezolano, y sus conclusiones son claras, Venezuela es uno de los países más violentos de hispanoamérica.

Las ciudades como Carora han visto como la renta de sus ciudadanos ha caído, con lo cual hay riesgo de migraciones porque la gente pasa a tener necesidades humanitarias graves que no tienen solución en Venezuela.

Y lógicamente la violencia, en circunstancias de necesidad, aumenta.

Violencia en Lara, Carora y toda Venezuela

La llegada de la COVID-19 aumentó todavía más la nefasta situación en el país. Al haber menos transporte público, también se ha visto reducido el robo en el mismo por mera lógica: si no hay viajes ni aglomeraciones por la distancia social, bajan los hurtos y robos por descuido.

No obstante las instalaciones sin personal público por el virus hace que aumenten los robos en ellas. Pero eso ya es un problema aparte.

Lo que también se ha notado desde el O.V.V. Lara es que ya no se roban artículos de lujo, como ocurría hace pocas décadas. No son estos objetos, antes buscados para vender, los que se buscan, ya que nadie tiene poder adquisitivo para comprarlos.

Al revés, ahora se roban bienes de primera necesidad, todo aquello que garantice la subsistencia, así como combustibles dado su precio prohibitivo que tanto ha aumentado y que ha fomentado el trueque en las poblaciones más humildes del país. Y no solo en ellas, sino también en grandes ciudades, incluída Caracas.

Resumen y análisis final

Si bien descienden crímenes como la extorsión, el secuestro y el homicidio con robo, que eran los principales problemas en Lara y en toda Venezuela, la violencia se ha trasladado a regiones de producción de alimentos.

Municipios agrícolas han visto como los delincuentes urbanos se han desplazado a ellos, y la actividad ganadera o agrícola está sufriendo las consecuencias. Al haber menos combustible, descienden los secuestros exprés o robos de vehículos, pero aumenta la violencia de género y los delitos relacionados con los productos de necesidad y alimentos.

Algo que debería preocupar más a las autoridades para poder solucionar este gravísimo problema que tienen las clases más humildes del país. Y que a su vez son las más necesarias para el desarrollo de la nación.

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